..que seguir trabajando! Como dije el otro dia, tengo mi propio trabajo, desde hace una mes. He comenzado mi segundo mes de trabajo. Curro en una gestoria, muy cercana a mi casa, como Contable, llevando el tema del papeleo, y demás historias. Pero esto no es el tema que nos incumbe, sino lo que viene a continuación.

A mis padres les gusta mucho cambiar de muebles. Vale, creo que ahí me he pasado. No es el caso, pero si es verdad que hemos cambiado de muebles muchas veces en lo que recuerdo de vida. Pero no solo muebles pequeñitos… Hemos tenido que cambiar verdaderos armatostes. Yo recuerdo como nos hemos llevado de la casa un mueble de salón, pero de los de tamaño industrial, que yo me quedé flipando cuando se hubo de desmontar y bajar ese mueble tres pisos sin ascensor. Bah! Era yo pequeño y no tube que hacer nada.
Ahora viene lo bueno; Cuando mis padres compraron la casa en la que actualmente vivimos, esta venia amueblada. Muchos muebles los cambiamos, y ahí estaba el amigo de mi padre, “el de la furgoneta”. Siempre en nuestra ayuda para mover los muebles. Porque claro, los muebles no los votamos. Siempre que quitamos algo, esto pasa a ser potestad de mi abuela, o por defecto, de mi tio.
Ahora tocaba el turno de quitar el ropero… Un ropero de cuatro puertas mas grande que qué se yo… Hoy llego de trabajar. No me acordaba del panorama que me esperaba. Ayer lo habiamos desmontado, pero hoy tocaba lo duro; Hay que bajar todas las piezas de ese mueble, y no va a bastar con tres viajes… Para colmo muchas de las piezas son tan grandes, que no caben en nuestro pobre ascensor…
Ahí estaba Fernando, ese amigo de mi padre con el cual, con las aventuras que he vivido junto a el, casi es amigo mio ya. No es que mi trabajo sea un trabajo agotador fisicamente, pero si un poco psiquicamente. Además, tener que bajar tres pisos [cuatro con la planta cero], con unos armatostes que no veas… Y encima siempre que toca algo de esto, nos toca a Fernando y a mi, no hay nadie mas para ayudar.
Vamos, que bajar solo era un tercio. Todavia quedaba subirlo a la furgo, llegar al nuevo destino del ropero, y volver a bajar esas piezas, para colocarlas en la casa.
Vamos, que vaya dia… A ver que tal me va lo que me queda de dia… A ver si me paso, por cierto, al Cuatro-Carros [Carrefour], a cambiar la bicicleta que me compré el otro dia, que venia con un pedal jodio, y se le cayó a bastante distancia de mi casa… Otra historia que ya tendré tiempo de contar ![]()
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